| Lugar San Juan de Lurigancho |
La realidad política en la que estamos viviendo no es más
que el resultado, la creación, el hijo mutado de tantos años abolidos por la corrupción,
las tentaciones, lo fácil y el común denominador del mayor padre de todo esto
es el poder. Pero sabemos ¿que es? ¿cómo manejarlo? con mi simple concepto describiré
que nadie puede entenderlo e incluso llegar a dominarlo, quizá porque
simplemente eso no está al alcance del ser humano, eso solo lo puede manejar un
ser divino.
Es por eso que llegar a ser un representante del estado,
congresista o de alguna institución, los tentáculos de la corrupción logran
envolverlo de tal forma que no es el cargo inmune a esto, sino el ser humano,
aquella persona que sin tener definido sus ideales o ser íntegro en su calidad
de persona se llega a cegar y accede a toda coacción que le genere un beneficio
ilícito.
Su pasado de estas personas al parecer son olvidadas de tal
forma que ni la experiencia vivida de haber sido un consumidor de un transporte
publico pésimo, de asaltos en cualquier lugar, de desalojos ilícitos por
traficantes de terreno, de coimas por parte de la policía, de postulaciones
laborales corruptas, de ser víctima de un coche bomba que lucha por sus ideales
contra el estado, de un estipendio miserable, de leyes laborales que abusan y
desamparan la vida, de traidores que venden la tierra y los beneficios de estos,
del mercado negro de la salud y de todos los abusos en todos sus conceptos, lograrían
quitarse las vendas de los ojos como la dama de la justicia que su balanza se
contamino porque favorece al que más dinero tiene y que si más plata da menos
invierte en sacarle filo a su espada para poder frenar y ser verdugo ante la
corrupción.
Es por eso que ahora esta creación llamada señor corrupción,
se maneja solo de tal forma que lucharlo individualmente es como un suicidio,
si queremos que este cambio se logre necesitamos el compromiso de cada uno en
hacer lo correcto y si no te interesa simplemente has caso omiso a tu
conciencia y como dice Luis Fonsi des-pa-cito la libertad y la justicia
desaparecerá.
EL OCIO DE UN GANDUL